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Mostrando entradas de 2026

El Asesino olvidadizo III

  Me gustan los niños, son sabrosos. Albert Fish. Paso a dejar constancia de los hechos acaecidos durante la visita que realicé a mis vecinos del primero, según el Post-it que me puse ayer y que me indica que grabe lo acaecido en esa visita y confirme que lo he grabado, porque he puesto un sí muy grande para que pueda verlo, para que no se me olvide. Para eso. Esperé a una hora en la que las visitas no fueran mal vistas. Me llevé conmigo una pequeña figura de  un ángel  que compré en una tienda de antigüedades de la ciudad como presente. El timbre de la puerta sonó, solemne, sin prisas. Abrió la puerta un hombre que debía rondar los setenta otoños, con una sonrisa que podría catalogarse de etiqueta, de esas que insinúan que saben que existes, que te consideran persona pero que están a la espera de que lo corrobores con con tu actitud. —No me diga más joven, es usted el nuevo inquilino, pase pase — dijo el hombre echándose a un lado y cerrado la puerta detrás mío—, conocie...

El Asesino Olvidadizo II

  Si quisiera empezar a matar, no quedaría ni uno solo de ustedes. Charles Manson Pensé en continuar con el procedimiento que realizo en mis trabajos: un reconocimiento no intrusivo del objetivo.  En mi mundo se traduce en recopilar toda la información posible  sin que el sujeto investigado perciba que está siendo observado e investigado. Esta fase es la primera y la considero fundamental para un principio de  planificación rigurosa de cara a la fase crítica; la de ejecución del plan. Como yo solo tenía el dato de la dirección me dirigí a la misma para  conocer el entorno en el cual iba a desarrollarse todo el drama que siempre es el resultado de mi trabajo.  Lo miré de arriba, abajo y aproveché la oportunidad de que un cartero comercial salía del inmueble para colarme e indagar un poco más. Por los buzones pude averiguar que cada planta tenía dos pisos, así que cuatro como máximo eran los vecinos que debían morar en el edificio. El portal era amplio, con s...

El Asesino Olvidadizo I

  Debemos valorar a las personas por lo que tienen en su interior Jack el destripador S iempre me ha gustado la sensación que produce la arena de la playa combinada con los envites de las olas contra mis pies desnudos. No sé, estando aquí parado mirando la puesta de sol, me sale intentar contaros lo que ha pasado en mi vida últimamente, ahora que parece que mi mente carbura. Antes de que me cague y mee encima y no sepa quien  coño soy ni que mierdas es esa cosa brillante y naranja que se hunde en el mar en estos momentos. Soy un asesino a sueldo. Dicho así parece muy dramático, pero desde mí punto de vista es un trabajo muy cómodo cuando te acostumbras, físicamente se trabaja poco y está bastante bien pagado. Principalmente es un trabajo de planificación del asesinato, del hecho luctuoso en si. Yo siempre digo que es un trabajo de concentración y focalización en los resultados y creedme, soy jodidamente bueno  en mi trabajo o por lo menos lo era o por lo menos, quiero cre...